Pienso en ti

Pienso en Elizabeth, me sentí­ decepcionado luego de nuestro único encuentro. Fallé, siento que fallé como hombre; me pongo a pensar y no quiero encontrar culpa en mi, cuando se bien que sí­ es así.

Siempre pensé que algo me pasaba, que las mujeres no me veí­an como hombre y no sabía el porqué, una idea tení­a pero la esquivaba. Incluso cuando escribo esto la esquivo. Una vez me lo plantee, pero no como debí­a.

Pido permiso para todo, como los chicos, y no me pueden ver de otra forma, por eso no me tienen en cuenta como hombre, no es que soy tí­mido, o poco sociable… Pido permiso; para todo, para besarlas, para abrazarlas, para amarlas, para estar con ellas, a la vez que dudo o no si hacer lo que siento porque no tengo el permiso para hacerlo.

Recuerdo mi primer beso, “¿puedo besarte?” dije antes de hacerlo… Creo que continuar hablando de esto es en vano.

Así recuerdo muchas cosas, todo por dudar, cuestionar… Y así­ fue pasando el tiempo y otros problemas se sumaron a ese, por lo que el problema se agravó.

Antes de que pase todo esto me preguntaba en que instante cambio mi vida, cuando deje de ser el que soy y me convertí­ en un “pedir permiso”, ¿o todaví­a estoy siendo chico?

También le escapo.

Mi vida cambio cuando salí­ de séptimo grado y entre en la secundaria… Me pongo a pensar y siento que ahí­ hubo un cambio.

Estábamos en la clase de sexo en la primaria, la maestra me pregunto si yo le tocarí­a el culo a alguna chica y le dije que sí, pero ella me dijo que me tiene que dar permiso, tal vez en chiste tal vez no, pero yo creo que eso fue lo que me cambio la vida, y para mal 🙁 si tengo que decir un momento preciso, digo ese.

Escapar, pedir permiso, y creo que la lista de cosas que no deberí­a hacer sigue… No soy un hombre porque soy un nene, que pide permiso y escapa a los problemas, por eso las mujeres no me ven como hombre. O aveces peor, soy el hombre perfecto pero no para ella, que me destroza aún más que esta falta de madurez.

7 comentarios en “Pienso en ti”

  1. a veces es bueno no sólo pedir permiso, sino darnos permiso a nosotros mismos para poder amar… las cosas SIEMPRE pasan por algo … y mucho por aprender de ello! 🙂

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