La presa

El cazador deja el cebo en el piso y continúa su camino. Lleva un rifle cargado con un dardo tranquilizante y una escopeta en la espada, hay ciertas ocasiones en las cuales hay que matar a la presa para no pasar a ser la presa. Calza unas gruesas botas que tapan los tobillos, pantalones abrigados con muchos bolsillos y una chaqueta con muchos más bolsillos, lleva desde una radio hasta un cuchillo, pasando por medicamentos y municiones. Usa bigotes y tiene barba de un par de días, en su cara hay una muy clara expresión de seriedad y en sus ojos siempre hay un brillo especial que lo delata como un asesino.

Deja otro cebo y continúa hasta el campamento. Allí se encuentra con su ayudante, un nativo del pueblo que conoce muy bien la zona. Se sentó a revisar todo el equipo mientras espera, deseando, que su presa muerda los cebos.

Esta vez su presa era lo que los nativos consideraban un demonio, pero él creía que tendría el agrado de cazar a una pantera negra salvaje y feroz. El cebo consistía en algún animal muerto de la zona, uno de los tantos que la pantera acostumbraba comer, a diferencia de los demás animales, la dieta de la pantera consistía tanto de carne viva como muerta y a cualquier hora del día.

Los grandes propietarios del pueblo se indignaron cuando descubrieron que algo estaba matando a su ganado. Los nativos acusaban a este demonio y ninguno se animaba a hacer algo, fue cuando decidieron llamar al cazador para que atrapase al demonio.

Hacia una semana que estaba en el bosque cerca del pueblo y no tenia ningún rastro del demonio, en el pueblo no ataco ningún ganado y en el bosque no mordía ningún cebo… hasta hoy.

La noche llego y la luna menguante ofrecía una tenue luz, a pesar de eso decidió usar las gafas de visión nocturna, prefería ver todo en escalas de verde y no forzar la vista. Despertó al ayudante para que este alerta y se interno sigilosamente en el medio del bosque. Llego hasta el primer cebo, y lo encontró igual que cuando lo dejo, cuando estuvo por llegar al segundo se llevo una grata sorpresa.

Escucho un ruido cerca antes de llegar al cebo, se acerco un poco, muy despacio para escuchar mejor y tratar de ver algo. Se oculto en un arbusto y presto atención. Logro oír claramente como masticaban lentamente el cebo, se escucho una pausa y luego como la presa desgarraba el cebo con los colmillos. Se paro para tratar localizar la pantera y, la encontró acostada, cerca del cebo, comiéndolo con paciencia, mordiendo y rasgando el cebo con cada bocado para luego masticarlo y engullirlo. Llamo al ayudante por la radio para que venga con una jaula, aguardo unos minutos y decidió desmayar a la presa. Apunto con el rifle al pecho, cerca del corazón, para que el sedante actué lo más rápido posible.

Pantera

La pantera escucho el ruido del rifle y sintió un pinchazo, ella no necesitaba de ningún aparato para ver de noche y corrió enfurecida hacia el cazador.

Recargo el rifle mientras la pantera venia hacia él, apunto rápidamente y tiro otra vez, ahora la pantera tenia dos dardos pegados al cuerpo, aun así seguía corriendo. Estaba demasiado cerca para un tercer tiro y esquivo el salto de la pantera, tiró un tiro al aire con la escopeta para asustar a la pantera. La mayoría de los animales huían despavoridos cuando escuchaban una explosión, pero la pantera no se inmuto; tenía en el cuerpo sedante como dormir a dos leones, pero otra vez venia hacia él, y ahora no podría esquivarla.

La pantera salto intentando morder el cuello, el cazador logro poner el arma en el medio de ambos, pero no pudo evitar caer al piso. La pantera mordía el arma sin cesar y con las patas le oprimía los hombros. La tenía cerca de los ojos y no veía ningún efecto del sedante, en cambio, vio como crecía la furia con cada mordida.

Junto fuerzas y la empujo a un costado, sin tratar de levantarse tomo la escopeta y le disparo.

Estaba herida, pero seguía viva y corrió denuevo hacia él.

Otro disparo.

El impacto la obligo a frenar un poco, y siguió corriendo.

Ahora entendía porque le decían demonio, era un animal guerrero y muy resistente. Disparo otra ves y ahora si la pantera freno su marcha.

Respiro hondo y se paro, en los hombros sentía un ardor y cuando se palpo descubrió que la pantera lo había rasguñado. Fue adonde había quedado la pantera y en su lugar vio una mancha. Una enorme sorpresa lo invadió y luego el pánico.

La pantera salio por detrás de él y lo tiro otra ves al piso, le desgarro parte del hombro, dejándole al descubierto un poco del omoplato. El dolor fue insoportable y grito muy fuerte, trato de levantarse pero el dolor le impedía mover el brazo y con el otro no tenia la fuerza suficiente para mover todo el peso de la pantera. Sintió otro tirón y grito denuevo, la pantera no lo estaba comiendo, lo estaba desgarrando.

El ayudante iba con la jaula cuando escucho el primer disparo, apuro el paso y no tardo en escuchar el segundo, y el tercero. Al llegar vio al cazador parado, al parecer mirando el piso, luego una grotesca figura que lo atrapaba por la espalda y como desaparecían. La jaula se le cayó de las manos y preparo el arma para disparar, corrió hacia el cazador y escucho sus gritos mientras llegaba hacia él.

ojoS

Se encontró con un animal de mayor tamaño al de una pantera, sin pelos, todo sucio y grotesco, desgarrando al cazador como si estuviese deshojando una margarita, se veían perfectamente los dos penachos de los dardos tranquilizantes y los agujeritos de los perdigones, como así también unos puntos rojos como ojos. Exclamo un grito de sorpresa y miedo, que desgraciadamente el demonio escucho. No espero a que el demonio se diera cuenta de su presencia y huyo.

Dejo el cuerpo del cazador y corrió hacia el ayudante, lo siguió, pero él se subió a un árbol y no sabia como trepar.

Desde la cima del árbol lo miro claramente, daba vueltas alrededor del árbol y gruñía constantemente, trataba de trepar pero se le dificultaba. Estuvo toda la noche en el árbol hasta que el demonio se fue, siguió un tiempo más y cuando bajo corrió al pueblo.

Allí contó su historia y se juro nunca mas regresar al bosque.

3 comentarios en “La presa”

  1. Este es un cuento viejo, fue a pedido, el primer cuento a pedido.
    Fue como hace unos 4 años, unos niños iban de excursion y me encargaron un cuento para que se les lea en el viaje, como conocian mi estilo no dude en usarlo.
    Este fue el resultado, mucha sangre, mucho gore, misterio y miedo; todo para unos niños de unos 8 años de edad.
    Lo disfrutaron mucho y pidieron que lo cuenten otra vez! XD
    Amen de todo eso, es una historia sencilla sin muchas vueltas ni cosas raras, bastante plana para mi gusto.

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