La flor y el terricola

Hola, soy una flor, no recuerdo ya mi especie, hace tiempo que vengo transitando un camino errante y niego mi pasado.

Estoy en un pequeño planeta, solo, o por lo menos así estoy ahora, antes había otras flores como yo, pero de a poco las fui alejando de mi y ahora tengo todo el pequeño planeta para mi.

La verdad es que estoy triste, y me siento solo. Me comunico con otras flores que están en sus planetas, dentro de mi soledad son un alivio, pero… la verdad es que les tengo un poco de envidia, ellas no están solas en sus planetas, siempre tienen otras flores a su alrededor.

Hace tiempo tuve una compañía, un terrícola visito mi pequeño planeta.

Fue un tiempo breve, menos del tiempo pensado, pero fue muy intenso, demasiado.

El comienzo fue… ¿bueno? Nunca lo sabre bien, la vida es algo en donde las cosas llegan y les importa un carajo lo que te suceda en ese momento, y así fue como vino invite al terrícola a mi planeta.

El comienzo estuvo bien, lleno de promesas y con un final incierto, como todo comienzo.Rosa

En ese tiempo, abrí mis pétalos como nunca antes lo había echo en mi vida, y sin querer también le ofrecí mi corazón sin darme cuenta.

Ese tiempo fue maravilloso, sentía que por fin, una ves en la vida, la vida me sonreía.

Pero no todo es color de rosas, y los problemas no se hicieron esperar… en ese momento muchos temas cruzaban mi mente, y ahí entra en juego un gran defecto mio, no puedo manejar bien muchas cosas a la vez.

El mayor problema fue el cambio, era un cambio muy importante, debía transplantarme a otro planeta. Me asusto la brusquedad del cambio, lo acepte concientemente, pero en mi inconsciente no me gustaba la idea. Tenia muchas cosas en mi cabeza y no quería hacer un cambio tan grande, aunque ese cambio era muy provechoso para mi.

El terrícola con el que abrí mis pétalos y me pidió el cambio, comenzó a ayudarme, busco una pala y me saco de donde estaba, me tomo con sus manos y comenzamos el proceso de caminar hasta el nuevo hogar.

Pero un fuerte dolor sentí al no tener ningún lugar donde dejar mis raíces, sabia que eso iba a ser así, pero era tal el dolor que extendí mis espinas para que el terrícola me baje al piso.

Lo pinche con mis espinas, pero ya estaba en tierra y podía extender mis raíces otra vez, el terrícola se enojo conmigo por la acción, discutimos y deliberamos mucho tiempo por ello.

Pasado un tiempo, en el cual estuvo todo muy feo, el terrícola me saco otra vez y continuamos la marcha hacia el nuevo hogar, la marcha de cambiar…. esta vez el dolor fue mas fuerte, y días antes había comenzado a caer una fuerte tormenta sobre mi.

Necesitaba salir, necesitaba descansar, necesitaba aislarme un tiempo, estaba agobiado; y no supe pedir mi espacio, solamente atine a sacar mis espinas con mas fuerza y exigirlo. Esta vez lastime al terrícola peor que la otra vez, y lo eche de mi planeta. Me sentía maltratado por el terrícola

Y ahí me quede, solo en mi planeta, el terrícola se fue para siempre, le pedí perdón pero no quiere estar mas conmigo… ahora estoy solo, marchitandome entre un planeta y otro, sitiendome destruido y casi sin esperanzas… esperanzas de volver a abrir mis pétalos, por miedo a que pase lo mismo.

Perdón terrícola, por no se lo suficientemente flor hombre para soportar el cambio, perdón por todo lo que te lastime, perdón por la mala experiencia que te hice vivir, seguro fue peor que la miá… no me va a alcanzar el resto mi vida para pedirte perdón.

4 comentarios en “La flor y el terricola”

  1. “Yo tuve la mejor flor, la mejor de la plata más dulce
    Yo tuve la mejor flor, la mejor de la plata más dulce
    Pero no, mejor no hablar de ciertas cosas.
    No, no, no, mejor no hablar de ciertas cosas.”

    Fragmento de “Mejor no hablar (de ciertas cosas)” de Sumo

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