Historia de dos VII

El despertador sonó una sola vez, Sebastián no durmió en toda la noche y estuvo mirándolo, esperando a que comience a sonar. Se cambió y fue a la cocina a preparar el desayuno.

Despertador

Daiana siguió durmiendo y se levantó apresurada. Salió de su cuarto y vio a Sebastián preparando todo.

— ¿Hiciste el desayuno?

— Sí.

— Menos mal, me quedé dormida y creí que llegaba tarde al trabajo.

— Hace como una semana que no vas a trabajar.

— Bueno, bueno, no me regañes de temprano, hoy voy a ir, y espero que no me echen.

— Yo también.

Daiana hizo todo apurada y se fue casi sin saludar, Sebastián puso el despertador al mediodía y trato de dormir algo.

Se levantó más tarde lo que pensó, comió algo y ordenó la casa hasta que tuvo que ir a la facultad.

Llegó temprano y ahí la vio, otra vez rodeada de sus compañeras, hablando. Le alegró verla con una sonrisa en el rostro, al parecer volvía a ser ella de nuevo. La ignoró, no quería interrumpirla, pero ella lo vio y fue hacia él.

Sebastian orprendido— Sebastián, espérame un segundo.

— ¿Qué pasa?

— Te tengo una buena noticia, no me echaron.

— Bien.

— Pero los días que no fui me lo restan de mis vacaciones.

— Ja, me parece bien.

— ¿Te parece bien? A mi me parece espectacular, con tal de que no me echen. Otra cosa más, hoy voy a llegar un poco más tarde, haceme algo de comer.

Daiana comenzaba a alejarse y Sebastián se quedó estupefacto.

— Pero…

— Me tengo que ir a cursar, y cocina algo rico.

Sebastián se quedó sorprendido y con las palabras en la boca, hoy le tocaría preparar la cena.

Llegó a la hora de siempre y buscó en la heladera algo para cocinar, y no encontró nada, así que sacó algo del freezer para hacer en el microondas. Lo dejó en la cocina para que se descongele y mientras la esperaba para comer, preparó la mesa.

Escuchó ruidos en la puerta y puso la comida en el microondas, llegó más tarde de lo que pensaba, casi a la medianoche, con la mochila colgando del hombro y caminando sin ganas llegó hasta la mesa.

— Espero que haya algo calentito y rico para comer.

— En eso estoy, te estaba esperando para empezar a cenar.

— No te hubieses molestado…

— No hay problema.

Daiana no habló más, se recostó sobre la mesa y se quedo dormida.

Verla dormida sobre la mesa lo conmovió y no quiso despertarla hasta que la cena estuviera lista.

Cuando la cena estuvo lista tratar de despertarla fue inútil, había tenido un día muy largo y agotador, con muchas alegrías y reencuentros. Le alegró mucho verla así, después de todo definitivamente volvía a ser ella y a tomar el ritmo de vida que tenia.

Fue al cuarto de ella y corrió las sabanas, la cargo en brazos lo más suave que pudo y la dejó en la cama. Dudó un poco y le sacó la campera y el buzo deseando que no se le ocurriera despertar. Sin hacer ruido apagó la luz y cerró la puerta del cuarto.

Terminó cenando solo, guardó el resto en la heladera y se fue a dormir, para él también había sido un día largo.

Continuara…

3 comentarios en “Historia de dos VII”

  1. Que intrigante! Ahora la chica despertará confundida al día siguiente. xD
    Ahora las piezas están listas para empezar otra trama entre estos personajes. ^^

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