Fuego de noche, cenizas de dí­a

Con un solo beso me hubiese alcanzado. Conocer el sabor de tus labios, saborearlos. Sentir tu lengua dentro de mi boca recorriendo suavemente cada rincón. Introducir mi lengua dentro de tu boca, degustarla, recorrerla sutilmente sin apuro. Un beso eterno. Los dos abrazados bien fuertes, sintiendo tus senos sobre mi pecho, mi sexo erguiéndose comenzando a rozar el tuyo. Las manos deslizándose por la espalda, apretando suavemente algunos músculos y tomando firmemente la nuca del otro para perpetuar el beso y hacerlo más fuerte. Abrazados en no importa donde.

En ese beso dejo mi corazón, un sentimiento de tranquilidad me invade, placer, paz. Cada contacto de alguna parte de tu cuerpo es sentido por todos mis sentimientos y emociones. Una inmensa alegría, seguridad, amor me llena completamente cada segundo que estoy entre tus brazos, besándonos.

Si el mundo se acabase ahora y nosotros junto con él, no me importarí­a, no habrí­a momento más significante en mi vida luego de este.

Pero el mundo no acabo. Tus manos dejan mi espalda de a poco, ahora lo único que toca mi sexo es el aire cálido que dejo el tuyo. Mi pecho ya no siente la presión de tus senos. Tu lengua deja de moverse dentro de mi boca y siento como se retira suavemente sin apuro…. estiro mi cuello para seguirla pero es en vano, ya tus labios se despegaron de los mí­os.

Las caricias en mi corazón ya no están más, todo se acaba de ir en el instante en que tus labios se despegaron de los mí­os. Sin mediación, ni aviso. La paz, tranquilidad, alegrí­a, seguridad, todo se acaba de ir.

El paraí­so en el que estaba se acaba de desmoronar, lo único que queda ahora son ruinas, recuerdos de el paraí­so que alguna ves fue y la perdida ilusión de que ese paraí­so se vuelva a reconstruir.

Abro los ojos y puedo verte delante mio, con tus labios cerrados con fuerza, y que apenas se logra ver la punta de lengua que sale entremedio de ellos. Me tomas de las manos y miras directamente a mis ojos. Es difí­cil describir esa mirada, hay un poco de tristeza, otro poco de lastima, y algo de impotencia. Cierras los ojos, giras la cabeza y vuelves a mirarme… la misma mirada.

—Lo siento— alcanzas a decir con esfuerzo

—Esta bien— contesto por obligación, sin pensarlo, pero con dolor en la voz

Volvimos a mirarnos algunos eternos segundos más, por dentro deseaba que volviera a ocurrir otro beso, pero sabia que no iba a volver a pasar nunca más en toda mi vida. Habí­a sido algo que ocurre una solo vez en la vida.

Sin decir más nada soltaste mis manos, diste la vuelta y te marchaste al interior de tu casa. No pude hacer nada para impedir eso, no habí­a nada que pudiera hacer… solamente ver tu cuerpo, que segundos antes habí­a estado entre mis brazos, irse lentamente, llevándose con él todo el amor que puedo sentir por alguien.

Y ahí­ me quede, en la puerta de tu casa, pongo mis manos en los bolsillos y con una lágrima corriendo por mi mejilla regreso a mi casa. Solo. Con mi mente pensando en ti, el corazón destrozado y a la ves feliz… una mezcla amarga y dulce a la vez, que su único resultado es triste y doloroso.

Fuego de noche, cenizas de dí­a… a veces arder tanto hace que terminemos hechos cenizas, y decir cenizas es decir poco, otras veces queremos arder sabiendo que terminaremos siendo cenizas a la mañana siguiente, y otras veces ardemos sin saber.

7 comentarios en “Fuego de noche, cenizas de dí­a”

  1. Gracias a los tres por los comentarios (aunque fueron escuetos), escribir estas cosas a veces es algo desgastante y bastante personal. Daz me pudo ver en ese proceso (por web cam) y es algo bastante extraño, nunca antes me habí­an visto escribiendo estas cosas.
    En algún próximo blog post podrán conocer un poco mas de este proceso de escritura mio.

  2. Esta muy bueno pero solo un punto… palabras, conceptos se repiten variadas veces. Sin apuro, sexo, labios, lengua. Y no te limites a sinónimos (Que no te servirán en palabras como lengua) sino que utiliza metáforas, comparaciones, etc. herramientas que permitan darle mas sentimiento a esta breve historia que de por si ya es fuerte, porque permite al lector pensar según sus vivencias el motivo de que aquel beso sea cortado, inclusive cabe la duda si las disculpas son por el hecho, o por separarse. Excelente desglose de los sentimientos al momento de un beso por amor.

    9/10

  3. Muy bueno el escrito compañero. De paso te felicito por el blog y por acá estaré pasando… ^^

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