Demonios interiores, aislacion

Estoy caminando por la calle, yendo de mi casa a una panadería a comprar algo para acompañar con el mate. Son las 01:35 am de un día de semana y las calles están despejadas y tranquilas, como debe ser a esas horas. Estamos saliendo del invierno, así que hace algo de frío todavía.

Todos tenemos momentos difíciles en la vida, debido a circunstancias externas por lo general. Con “un momento difícil” no me refiero a algo enorme, también puede ser algo pequeño. Los hay de todos tipo, desde un trabajo que no se puede terminar, hasta un enorme problema personal que involucre varias personas.

Ante estos problemas la gente suele reaccionar de diferentes maneras. En mi caso, no se si por orgullo, ego, o no querer admitir los problemas… trato de resolver todo por mi cuenta. Comento los problemas, pero rara ves escucho realmente alguna opinión.

Lo curioso viene cuando comienza a complicarse mas aun, en estos casos suelo comenzar a excluir a las personas de mi alrededor, y aquí comienza mi proceso de aislación.

El circulo vicioso no termina cuando no tengo a nadie mas a quien excluir, en este punto comienzo a excluirme a mi mismo, ignorando lo que dice mi sentido común, ignorando lo que realmente deseo, actuando por puro impulso/instinto…. fregándola.

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